El patio, ese lugar entrañable
Las claves de una casa de vacaciones de 160 m2, construida en un country muy cerca de Pinamar.

Integrado. Abierto al paisaje, el patio, donde además se plantaron dos pinos, lleva el exterior al ámbito privado. Funciona como centro de reunión y descanso.

“Sentirse adentro cuando se está afuera y afuera cuando se está adentro” fue la premisa que los propietarios, de hecho sus propios padres, le solicitaron al arquitecto Lucas Mc Lean, quien se encargó de construir esta casa del megacomplejo Costa Esmeralda, ubicado en el Partido de la Costa pero a sólo 19 km de Pinamar.

Que los comitentes fueran sus padres (un matrimonio de unos 60 años), fue una ventaja para el joven arquitecto. “La primera, que me dieron libertad para diseñar y eso me permitió ser más audaz y arriesgado, rompiendo parámetros establecidos en la arquitectura”, recuerda el profesional.

Uno de los aspectos que tuvo en cuenta fue que se trataba de una casa de descanso para ser utilizada durante todas las vacaciones, tanto en verano como en invierno. “Mi desafío fue construir una casa de campo pero con líneas modernas”, comenta Mc Lean. Y agrega: “Para eso proyecté un patio que es el eje de la vivienda”.

La idea central del proyecto es reinterpretar la tipología de patio. De este modo, la planta se estructura entorno a un espacio estanco y absorbente, resguardado de los fuertes vientos y de las bajas temperaturas típicas del invierno.

La vivienda, de 160 metros cuadrados cubiertos de superficie, se implanta en el centro de un terreno de 1.040 metros cuadrados.


La obra tuvo en cuenta la vegetación del terreno y trató de respetarla todo lo posible. Desde la calle, cuatro pinos marítimos son los únicos elementos que marcan la presencia de una casa. Luego, una fachada totalmente en piedra genera un efecto de intimidad y contiene el portón de acceso peatonal.

Este acceso a la casa está en la parte lateral. Al atravesarlo se llega inmediatamente al patio. El corazón del proyecto es un vacío de 80 metros cuadrados que resuelve la circulación semicubierta entre los distintos usos y es el encargado de amortiguar e integrar el umbral interior-exterior. Además, visualmente genera un efecto de mayor amplitud.

La tipología de la propiedad fue muy utilizada en la antigüedad. “Era un sistema que respondía a necesidades ambientales y sociales”, señala Mc Lean y detalla que “su máximo esplendor fue en el 2000 A.C; sin embargo, en Israel se han encontrado restos de este tipo de edificaciones que datan del 6400 A.C.”.

El autor quiso reinterpretarla y revalorizar todos los beneficios de esta tipología. “Hoy, el uso de la casa tanto en verano como en invierno verifica todos mis desafíos. Mi patio es, sin dudas, un microclima en las condiciones ventosas y frescas de la costa argentina”, sostiene.


Por otro lado, al ser una casa para agasajar invitados, se planteó una clara independencia entre las áreas de uso común con las de uso privado. Contrariamente a lo que sucede en la arquitectura tradicional, en el contrafrente (a la izquierda) se ubican el living-comedor y la cocina. “Quise darle más protagonismo a lo público que a lo privado, ya que en una casa de la costa es fundamental la vida social”, cuenta Mc Lean.

En el frente de la planta se ubica la parte privada con tres dormitorios.

En el interior de la vivienda arquitectura se vuelve casi invisible. Un living-comedor vidriado en ambas caras permite observar la vegetación agreste. Las carpinterías corredizas, en tanto, deslizan y flexibilizan el área cubierta para integrarla al patio y al fondo del lote.


En materiales, se eligieron la piedra ejecutada como pirca; la madera para los pisos descubiertos; el mármol travertino para los pisos cubiertos y un color verde cementicio para los muros revocados, que se camufla con el tono de la vegetación.



Un detalle para destacar es que en las ventanas se utilizó PVC símil madera para lograr la calidez. Se eligió este material porque la madera no resiste las sal y humedad características de la zona costera.

También se realizó un trabajo topográfico o movimiento de arenas con durmientes de madera. Se ubicaron así las cocheras en la parte más baja del lote, liberando las visuales de los dormitorios. Por último, se realizó otra contención de arenas en el retiro del fondo para potenciar la privacidad y resguardarse de factores climáticos.

Fecha de creación: 22/11/2017 Fuente: ArqClarin
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