El Super Bowl se jugó en un estadio cubierto de plástico transparente
En Minneapolis, durante el campeonato de fútbol americano se estrenó un estadio cerrado que parece descubierto y tiene un techo que lo protege de las inclemencias del tiempo.


El 2 de febrero, el evento deportivo más popular de Estados Unidos -el Super Bowl en su versión 52°-, fue una fiesta por partida doble. Ese día tuvo lugar el gran enfrentamiento entre los equipos de fútbol americano Philadelphia Eagles y los New England Patriots. Pero el otro hito no es de carácter deportivo sino de carácter urbanístico-arquitectónico, ya que el juego inauguró oficialmente el nuevo estadio de los Minnesota Vikings, cuyo diseño y tecnología hiper vanguardista se reconocen a simple vista en sus protuberancias angulares, su cubiertas vidriadas y su tinglado terminado en una película plástica liviana. El proyecto es del estudio HKS.


Situado en el centro de Minneapolis, el US Bank Stadium se desarrolla en 167.225 m2 y ocupa un total de 15 hectáreas. Con una envolvente de cristal sobre facetado, el edificio con estructura de acero tiene una forma escultural influenciada por el patrimonio escandinavo y la topografía natural de la región. "HKS diseñó el edificio para reflejar la cultura, el clima y el contexto de su ciudad -explican los autores-. Nos inspiramos en las formaciones de hielo en las cercanas St Anthonys Falls, así como en el diseño escandinavo o en las canoas de los vikingos".


El edificio está cubierto con un techo inclinado, parte del cual está hecho de etileno tetrafluoroetileno (ETFE), el mismo tipo de plástico utilizado por la nueva embajada de los Estados Unidos en Londres. “Es el primer estadio importante de los Estados Unidos en tener un techo de ETFE, que es un material liviano y transparente -puntualizaron los arquitectos-. El techo translúcido de ETFE resiste el clima brutal de Minneapolis, mientras inunda el interior con luz natural, creando la sensación de estar al aire libre".


HKS inicialmente consideró un techo retráctil para el estadio, pero lo descartaron por el costo extremadamente alto, particularmente dado que el uso sería limitado debido a las altas cantidades de nieve y hielo en Minneapolis. "El primer objetivo al diseñar la forma del edificio fue quitar la nieve del techo del estadio de la manera más rápida y sencilla posible -explicaron desde HKS-. Para reducir las cargas estructurales y minimizar los costos de construcción, analizamos la arquitectura nórdica tradicional, determinando que un techo inclinado ofrecería un precedente cultural y estructural al desafío de construir en el riguroso clima de Minneapolis".

El techo inclinado también forma un depósito que almacena el calor generado por el sol y ayuda a derretir la nieve en la azotea. El edificio también contiene un sistema de elevadores de aire verticales que distribuyen el aire caliente en todas direcciones.


En total, el estadio tiene siete niveles, que incluyen dos salas con circulación de 360 grados. Las 66.000 butacas que rodean al campo de juego comienzan a sólo 12 metros de las líneas laterales.

Además, el edificio obtuvo la certificación LEED Gold del Green Building Council de los Estados Unidos. Junto a la iluminación natural que llega desde las paredes vidriadas y el el techo de plástico, el equipo incorporó la iluminación led. "La iluminación LED, la primera de su tipo en un nuevo estadio de la National Football League, puede ajustar las temperaturas de color, apagarse y encenderse rápidamente y ofrecer una visualización mejorada", explicaron los arquitectos.

Proyecto. HKS y Vikings Stadium Comitentes. Studio Hive, Studio Five y Lawal Scott Erickson Architects. Gerente de proyecto. Hammes Company Ingeniero estructural. Thornton Tomasetti Ingeniero de servicios. M-E Engineers Contratista general. Mortenson Construction.

Fecha de creación: 13/02/2018 Fuente: Arq. Clarin
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